
El Tarot puede iluminar tu camino
El Tarot es un espejo del alma y una guía para el autodescubrimiento. A menudo se percibe como una mera herramienta predictiva para responder preguntas acerca del futuro. Y todo eso está muy bien y yo misma lo practico, aunque esta perspectiva puede limitar todo su potencial y profundidad.
Las cartas del tarot son mucho más que un oráculo que apunta las tendencias y opciones que disponemos, es también una puerta a la auto comprensión y desarrollo personal. Podemos meditar con él, practicar arte terapia pintando las cartas y concentrándonos en su simbolismo y colores, y muchas cosas más. Recordemos que cada arcano contiene dentro de si los arquetipos universales, que representan modelos de comportamiento y patrones de pensamiento, algo que ya apuntó Carl Jung (reconocido psiquiatra suizo). Nos invita por lo tanto, a explorar el aquí y ahora.
El propósito del tarot no es señalar un destino fijo, sino que te ayuda a reconocer dónde estás en este viaje y qué energías se están moviendo en este momento tanto en un sentido psicológico y emocional, como en un nivel práctico y realista.
Cada arcano funciona como un espejo que brinda claridad en lo que refiere a tus sentimientos, pensamientos y patrones de conducta. Al hacerlo, no solo te aporta información sobre las tendencias de futuro de seguir manejando la misma actitud, sino que también te regala conocimiento sobre las energías que ya tienes disponibles para cambiar las cosas dentro de tus posibilidades si ese es tu deseo. Parafraseando a Jung, “Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú le llamarás destino”.
Ya no nos movemos en un mundo con una visión determinista, con un destino inamovible, el tarot nos recuerda que somos dueños de nuestro libre albedrío y nos capacita para elegir con la conciencia y la sabiduría necesaria a cada paso. Es por lo tanto una herramienta de luz, pero de ti dependerá en lo sucesivo como andar el camino.
El tarot nos orienta, nos guía y aconseja, pero además nos desafía a dar la vuelta a nuestras sombras para descubrir la luz subyacente. Es por tanto una brújula que te devuelve la esperanza cuando te encuentras perdido, abriéndote a la posibilidad de cocrear tu realidad al descubrir tu poder de transformación y cambio. En resumidas cuentas: puede iluminar tu camino.











