
La Terapia Gestalt es un camino hacia la autorrealización
La Gestalt nace como corriente de la psicología humanista y fue creada por Fritz Perls en los años 60. Su enfoque permite a las personas volver a conectarse con sus experiencias presentes para lograr descubrir una dimensión más profunda de sí mismas y llegar a sentirse realizadas. Se trata de convertirte en un espectador activo y responsable de tu propio equilibrio.
Desde su perspectiva integrativa se desarrollan los tres centros del ser humano, el mental, el emocional y el corporal, para que trabajen en armonía y cada persona pueda llegar a sentirse realizada. En líneas generales podemos decir que la realidad se explica desde el momento presente, el organismo es vivido como un todo holístico no separado, y se trata de dar luz a las necesidades reales en interacción con el ambiente al que llamaremos “campo”.
Este concepto plantea que el individuo no puede ser experimentado aislado, sino en relación con el entorno. La terapia Gestalt se focaliza en la experiencia total de la persona no escindida, sino que abarca el mundo circundante, lo social, el trabajo, la familia. Integra lo interno con lo externo formando un todo que es indiscernible.
Uno de los pilares fundamentales de la Gestalt, es la fe implícita en la autorregulación intrínseca de un individuo, y es muy válida para tratar trastornos de ansiedad o tristeza trabajando con los patrones de pensamiento y comportamiento, con el cuerpo y en la exploración de las relaciones interpersonales
Se trata de que la persona se haga consciente de sí misma e integre las diversas características de su vida y personalidad de modo que no se sienta fragmentada. Esto ayuda a desarrollar un auto apoyo firme con capacidad de cerrar cuestiones inconclusas.
Pero no solo es una herramienta para cerrar ciclos que quedaron inconclusos, sino un punto de partida para ganar confianza para los desafíos futuros. La Gestalt es un vehículo de autodescubrimiento en el que el terapeuta es el guía en un viaje propio que cada persona emprende para encontrar dentro de sí misma la respuesta y la fuerza para vivir su ser más auténtico.
La terapia Gestalt nos invita a la experiencia presente, nos enseña a ser responsables de nuestra necesidad de crecer, y nos invita a recordar la riqueza que yace dentro de nosotros mismos.







